ABUSO SEXUAL


Se considera abuso sexual a los contactos o acciones recíprocas entre un niño o una niña y un adulto, en los que el niño o niña está siendo usado para la gratificación sexual del adulto y frente a las cuales no puede dar un consentimiento informado.

 

INDICADORES FÍSICOS

Dificultad para andar y sentarse.

Ropa interior rasgada, manchada o ensangrentada

Se queja de dolor o picor en la zona genital

Tiene una enfermedad venérea.

Contusiones o sangrado en los genitales externos, zona vaginal o anal.

Tiene la cervix o la vulva hinchadas o rojas.

Tiene semen en la boca, genitales, o en la ropa.

Embarazo (especialmente al inicio de la adolescencia).

INDICADORES COMPORTAMENTALES



Parece reservado, rechazante, con fantasías o conductas infantiles, incluso puede parecer retrasado.

Tiene escasa relación con sus compañeros.

Comete acciones delictivas o se fuga.

Manifiesta conductas o conocimientos sexuales extrañas, sofisticadas o inusuales.

Dice que ha sido atacado/a por su padre, madre o cuidador.

CONDUCTA DEL CUIDADOR


Extremadamente protector o celoso con el niño.

Alienta al niño a implicarse en actos sexuales o prostitución en presencia del cuidador.

Sufrió abuso sexual en su infancia.

Experimenta dificultades en su matrimonio.

Abuso de drogas o alcohol.

Está frecuentemente ausente del hogar.

No se debe olvidar que al conocer de cualquier caso de abuso sexual estamos en la obligación de denunciarlo, ya que si no lo hacemos estaremos siendo cómplices de un delito repudiable que marca psicológicamente de forma supremamente negativa para la vida entera.

Dichos denuncios se puede realizar en el CAIMA, la Fiscalia, la Policía de Menores, el ICBF, o si lo desean lo pueden denunciar con la psicorientadora para que realice el contacto con estas entidades.

 

NOSOTROS PODEMOS FRENAR LOS ALTOS INDICES DE ABUSO SEXUAL EN NUESTRA CIUDAD Y PONER TRAS LAS REJAS A LOS ENEMIGOS DE LA SOCIEDAD.